¡Menudas medidas, las de Marie Van Shaak señores!, esta norteamericana de raíces italo-germanas elevó el arte del striptease y el burlesque a niveles nunca vistos hasta entonces. Y todo ello, por el cochino dinero, ¿por qué sino?. Viviendo en Pasadena, comenzó desde temprana edad a tomar clases de ballet, y a hacer sus pinitos como modelo, pero tras pasar dos años trabajando como bailarina de coro en Hollywood decidió trasladarse a San Francisco a trabajar en un nightclub. Allí ganaba 27.5 dólares por semana, mientras que las bailarinas de topless ¡ganaban 500 por semana!. De forma que no tardó mucho en cambiar ligeramente su oficio y embarcarse rumbo a la leyenda, tomando como nombre de guerra Lili St.Cyr (Lili por cariño a Lillie Langtry y Lillian Russell, y St Cyr por una historia que leyó en Francia) donde terminaría siendo conocida como "la reina de las strippers".